Este trabajo del politólogo alemán W. Abendroth es un clásico en los estudios históricos sobre el movimiento obrero. Debe recordarse que el movimiento obrero fue el primer movimiento social moderno, el adjetivo social se comenzó a utilizar en este contexto pues las luchas de los trabajadores en toda la Europa del XIX estaban encaminadas a resolver lo que entonces se llamó la «cuestión social«, es decir, el problema de la pobreza de los trabajadores, las pésimas condiciones de vida de una gran parte de la población en la nueva sociedad industrial y su exclusión de la vida pública. Esa «cuestión social» fue lo que llevó a tomar posición —y acción— a muchas personas y grupos sociales. Si el movimiento obrero fue el primer movimiento social, los «nuevos movimientos sociales» nacerán posteriormente sobre temas sectoriales diversos, cuando ya, aparentemente, en el siglo XX (post-1945) la «cuestión social» estaba «resuelta» con la emergencia del llamado estado social y democrático de derecho. En 2010, cuando las tesis neoliberales propugnan la inviabilidad del estado social y su destrucción, cuando la precarización crea «trabajadores pobres» y emerge una economía financiera en oposición a una economía productiva amenazando la base misma de la sociedad desarrollada (que es el trabajo asalariado), recordar la génesis del movimiento obrero es fundamental para poder orientarnos. El texto de Abendroth es una interesante aportación a este esfuerzo. [Publicado por Laia en 1978. Edición agotada]
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Posted on 2010/09/09
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