El 2 de mayo en su contexto: algunos detalles / Pedro A. García Bilbao

Posted on 2026/05/03

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2 de mayo de 1808

Carlos IV fue literalmente derrocado por un golpe de estado dado por el hijo, Fernando VII. El Motín de Aranjuez consistió en un levantamiento artificial, era algo organizado por Fernando y varios altos aristócratas, para detener y sacar de la circulación al Primer Ministro, el escudo del Reino y defensor del Rey Carlos. Con eso lograron el colapso de la línea de mando de la Monarquía. Todos los acuerdos establecidos con Francia quedaron en caos, pues padre e hijo disputaban la Corona. Bonaparte necesitaba un acuerdo para entrar en Portugal y batir a los británicos, para ello necesitaba una retaguardia segura España.

Al caer Godoy que era su escud , y con su hijo que le ha forzado a abdicar por escrito y mediante coacción, Carlos IV queda inerme ante unos y otros y es llevado a Francia, intentando lograr la ayuda de Bonaparte, en esa ilusión. Fernando VII pretende también el apoyo de Bonaparte a su propio golpe y éste, vía Murat, le dice que deben hablarlo. El espectáculo fue deplorable y convenció a los franceses de que la degradación de la familia real hacia inviable cualquier trato sólido con ellos.

La Reina había pedido que sus hijos menores estuvieran con ella, entre otras cosas para evitar ser coaccionada con ellos si caían en manos de Fernando. Para impedir esta marcha. Fernando y sus apoyos organizaron un grupo de gente que se plantó ante el Palacio de Oriente para impedir la salida.

Retrato de Manuel Godoy (en 1792)
La familia de Carlos IV. Cuadro de Goya fechado en 1801

Con la complicidad de una parte de la Guardia de Corps, un alto cargo del servicio real se dirigió a la multitud desde el Balcón. La guardia pidió ayuda y tropas francesas acantonadas en Madrid en apoyo del Rey y de la marcha a Portugal, acudieron a Oriente, dispararon y mataron a algunos manifestantes. Fue a primera hora del 2 de mayo de 1808.

Pasada la guerra, años después. los participantes en la manifestación ante Palacio sobrevivientes fueron honrados por la monarquía con medallas y pensiones. En los listados se puede comprobar que eran, en su mayoría, empleados del Palacio de Aranjuez, esto es, mozos, jardineros, servidores, limpiadoras, etc. Toda la manifestación ante la puerta de Palacio estuvo orquestada por los fernandinos.

Lo que nadie pudo prever fue que la sangre vertida ante Palacio llevara a parte de la población a tirarse a la calle a matar a los soldados franceses que encontraran. Consta, no obstante, la presencia en la ciudad de algunos cientos de efectivos de guardias rurales al servicio del Rey que habían sido movidos por los fernandinos y no estaban bajo control militar.

La noticia de lo ocurrido en la puerta de Palacio se extendió rápidamente y comenzó un levantamiento en la ciudad contra todo francés que asomara.

Las tropas francesas acantonadas en la zona exterior marcharon al centro para sofocar a los alzados. La guarnición de Madrid no participó en el alzamiento. A las 14 horas, apenas 4 o 5 horas después todo había acabado. Los nobles tuvieron miedo al populacho armado y el ejército real estuvo acuartelado mientras la caballería e infantes franceses retomaban el control delas calles; era además, entre los mandos españoles era mayoritario el apoyo a Carlos IV antes que a Fernando, de forma que la sangre española les venía mejor que la vertiesen los franceses.

Daoiz y Velarde, eran oficiales partidarios de Fernando VII y en comunión con éste y varios Grandes de España junto a altos oficiales del Ejército Real estaban de lleno en un movimiento para tomar todo el control del Reino y asumir todos los poderes para Fernando VII y que estaba previsto más tarde. Ante los acontecimientos de la mañana del día 2 de mayo, Daoiz y Velarde, desobedecieron las ordenes del comandante del Parque de Artillería y tomaron las armas para apoyar el alzamiento ciudadano. Movieron a apenas unas decenas de soldados y varias piezas. Aguantaron un par de horas y murieron en el combate. Eran Fernandinos, no lucharon por la Nación.

El pueblo se había puesto en marcha aquel día 2. Era una mezcla de tendencias y sentimientos. Orgullo nacional, apoyo al Rey y la Religión, apoyo a la Nación en algunos, no someterse a los franceses en todos. El mensaje del Alcalde de Móstoles llamaba a tomar las armas y organizarse, su mensaje llegó a muchas ciudades y autoridades, pero no se alzaron inmediatamente. El plan fernandino que contaba con los aristócratas y los altos mandos seguía ahí, y será semanas más tarde cuando se aplicará. Ante el vacío de poder se organizan los Juntas de los Reinos, pero en ellas los absolutistas fernandinos no son los únicos actores, sectores de la baja nobleza, el ejército y la burguesía defienden una línea liberal y la idea de Nación. Un pequeño sector conservador, de los defensores de Carlos IV y hasta de algunos sectores liberales más los oportunismos de siempre acabaran por unirse a la solución que propondrá Bonaparte, un rey francés.

Con la Corona en colapso, con padre e hijo enfrentados, en disputa por el favor de Napoleón, el estado en España está sin cabeza. Bonaparte necesita seguir con su plan antibritánico, así que ante tal vergonzoso espectáculo decide mantenerles en Francia, que abdiquen los dos la Corona y les garantiza protección y dinero. Ambos aceptan. El más rastrero, Fernando.

Y fue entonces, cuando ante el vacío de la Corona, resultó que surgió la Nación…

La guerra subsiguiente fue espantosa, reventó por completo todo, el Imperio, los Reinos, las ciudades, los campos, las gentes, los primeros avances en la industrialización del país, anegó en sangre las esperanzas e ilusiones de los que se deseaban o soñaban con la Nación y trajo a su fin el más cruel desengaño. Un horror.


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Posted in: Novedades