Miguel Pastrana: “es imprescindible una regeneración unitaria, cívica y democrática del Ateneo de Madrid” / La democracia 27 de marzo de 2009

Posted on 2018/11/14

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Por Jaume D´Urgell – MADRID. Hablamos con Miguel Pastrana, poeta y escritor gaditano afincado en Madrid, donde, a pesar de su juventud, ocupa el puesto de Secretario en la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid. Buen exponente de la pasión de los poetas, Miguel, a lo largo la entrevista, concedida en el despacho que otrora ocupara su ilustre antecesor en el cargo —Manuel Azaña—, se presta a desgranar ante nuestras cámaras los entresijos de una de las instituciones culturales más prestigiosas de España.

No en vano, desde hace casi dos siglos, las paredes del Ateneo de Madrid han sido el testigo mudo de numerosos acontecimientos históricos, como la persecución de los ilustrados liberales del S. XIX; el nacimiento de las generaciones del 98 y del 27; la proclamación de la Segunda República Española; o los años sombríos que acompañaron al régimen dictatorial del general golpista Francisco Franco.

El Ateneo es un símbolo del pensamiento crítico,
un modelo a imitar, un foro de librepensadores.
El Ateneo es —y debe seguir siendo— de todos.

El Ateneo de Madrid es pues, un lugar emblemático para el mundo de la política, el arte y la literatura española desde principios del S. XIX. Espacio insigne, en su día fue descrito por Manuel Azaña Díaz como «la antesala del Parlamento»… el lugar de encuentro donde todo era y sigue siendo posible, a resguardo del rigor institucional impuesto en los foros oficiales, pero sin despreciar el necesario componente de cercanía popular y libertad de expresión, más propias del ambiente académico.

A lo largo de esta serie de vídeos, Miguel Pastrana nos detalla la difícil situación a la que se ve abocado al Ateneo de Madrid después de la polémica etapa de gobierno encabezada por el catedrático José Luis Abellán, caracterizada por la creación de una poderosa estructura de intereses y clientelismo, que ha sabido valerse de lo mejor y lo peor de cada una de las personas de las que se ha rodeado, con el objetivo principal y casi-exclusivo de mantenerse en el poder a toda costa.

La etapa de gobierno del presidente José Luis Abellán, pasará a la historia como una consecución de largos años de actitud obstruccionista, de dificultar la actividad a quienes no forman parte de su equipo… situación que de un tiempo a esta parte se ha agravado considerablemente, llegando a secuestrar la publicidad electoral de la oposición; vetar actos previamente autorizados —por causa de una inocultable intolerancia a las ideas políticas de los demás—; ’quemar’ y desembarazarse de algunos de sus más directos colaboradores; tratar de impedir el desarrollo democrático de las Asambleas de Socios, dificultando el debate y protagonizando bochornosos episodios de ’desembarco y rodillo’; uso partidista de la publicidad institucional; instalación de cámaras de seguridad en los recintos del Ateneo –prescindiendo de todo formalismo legal—, y un largo etcétera, en el que, en síntesis, la democracia se ha resentido, no ya de su prohibición formal y abierta —como en la etapa de las presidencias designadas por el aparato franquista—, sino de algo incluso peor: la perversión de los instrumentos democráticos para subvertir el funcionamiento institucional, impedir la alternancia, prescindir del Reglamento (los Estatutos de la asociación)… en síntesis: el Ateneo revive en nuestros días, un esperpento que bien podría firmar el mismísimo Valle Inclán.

Abellán pretende convertir el Ateneo en una Fundación,
excluyendo para siempre el control democrático ejercido
por los socios de la institución, verdadera garantía de su
carácter plural, abierto, tolerante y participativo.

Miguel Pastrana, conciliador y tolerante —acaso por ser consciente de la grave responsabilidad que la dinámica de los hechos puede colocar en sus manos—, se centra en un aspecto que a su juicio es crucial para el futuro de la docta casa: es preciso evitar la «solución final» propuesta por Abellan: un proceso de privatización encubierta, que, bajo la apariencia de dotarse de una Fundación, en realidad, supondría la muerte definitiva de la democracia interna, al trasladar paulatinamente, buena parte de los fondos y recursos económicos e inmobiliarios que ahora controlan democráticamente los más de dos mil socios… regalándolos —de facto— al control de una entidad gestionada por un patronato permanente de poco más de diez personas, que se arrogarían toda la capacidad de decisión, desnaturalizando para siempre lo que otrora fue el componente libre y plural del Ateneo de Madrid.

A pesar de la gravedad de la situación, Pastrana está dispuesto a emprender un proceso de REGENERACIÓN UNITARIA, resuelto a no incurrir en los mismos defectos de aquellos a quien se opone: la idea de Miguel es huir de vetos y actitudes excluyentes, y contar con el apoyo de todos —aún, con el de aquellos con quienes mantiene matices y opiniones encontradas—, sabiendo que solo a través de la unidad se hará frente al progresivo empobrecimiento democrático que atraviesa el Ateneo de Madrid.

Miguel Pastrana mantiene la mano tendida, incluso
a quienes no piensan como él, consciente de que
ésta es la única forma de recuperar uno de los foros
de encuentro político, social, académico y cultural
más importantes de Madrid, España y el mundo entero

Buena muestra de este espíritu abierto y conciliador, lo encontramos en algunos de los más recientes escritos de Miguel Pastrana: “Hay —lo hemos dicho y lo repetimos— entre los que aún se consideran nuestros adversarios, sin que nosotros los tengamos por tales, personas de valía cierta. Hombres de Cultura, y también, de experiencia en la siempre necesaria negociación política con entidades e instituciones”.

“A esas personas, que sabemos por fortuna no imbuidas del fanatismo que algunos extremistas agitan contra nosotros, les decimos: está próximo el día en que, necesariamente, tengamos que colaborar. Para ese día os pido ahora no obstaculicéis un cambio que en el fondo sabéis tan necesario como inevitable. En que me escuchéis ahora y no después de mayo se cifra la futura convivencia. Lo exige el interés general del Ateneo. Con quienes tengan las manos limpias de indignidad podemos y queremos trabajar para construir el Porvenir”.

Muchos preguntan: ¿Cuál es la solución a los problemas del Ateneo? Miguel Pastrana responde: “Un nuevo Gobierno ateneísta. Un Gobierno Unitario con personas de Compromiso y Ética ejemplares. Personas que no se lucren. Un Gobierno de energía y juventud y savia nueva a los máximos niveles, capaz de alcanzar donde éste ya no. Ese nuevo Gobierno ha de lograrse y se logrará. No sólo es posible: es seguro, por signo y exigencia de los tiempos. Confianza pues, ateneístas. Mayo está cerca. Vendrán aún, es posible, jornadas de tormenta azuzadas por quienes se niegan a admitir que su momento ya pasó. Pero al término de ellas, yo os lo aseguro, alumbrará un Ateneo más unido, próspero y feliz”.

Miguel Pastrana (El Puerto de Santa María, Cádiz, 1975) Fue obrero y después, durante ocho años, militar profesional. Actualmente es trabajador funcionario del Ayuntamiento de Madrid y desempeña su labor en un colegio público de Lavapiés. Es miembro de la Dirección Federal de la asociación cultural Unidad Cívica por la República (UCR). Tiene varios premios literarios en su haber, entre ellos el “Manrique de Lara” de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, y ha publicado los poemarios Trilogía del Centurión (XVI Premios de Poesía “Searus”, 1994) y Lisboa (Ediciones de la Asociación de Escritores y Artistas, 2008) También, y con subvención del Ministerio de la Presidencia de España, ha publicado el ensayo Tres poetas-soldados del Pueblo (Arturo Serrano Plaja, José Herrera Petere, Miguel Hernández) (Cuadernos del Club de Amigos de la UNESCO de Madrid, 2007). Ha colaborado en conocidas revistas literarias y en periódicos como Mundo Obrero, y prologado las ediciones de Memoria Histórica Militares progresistas en España: de Riego a la Unión Militar Democrática (UMD) y Cristianos contra Franco, crónica de una lucha: años 60 y 70 (Cuadernos del CAUM, 2007), trabajos que contaron igualmente con el apoyo del Ministerio de la Presidencia. Ha realizado también el ciclo radiofónico “Escritores de la España Leal”, Poetas de la República en Radio Vallekas. En este año 2009 ha sido incluido en Poesía Capital, Antología del Madrid contemporáneo (Editorial SIAL). Fue Presidente de la Sección “Viento del Pueblo” de Literatura del Ateneo de Madrid (2007-2008) y actualmente forma parte de la minoría regeneracionista y unitaria en la Junta de Gobierno de dicho Ateneo.