Discurso de toma de posesión como presidente de UCR (enero de 2016): Miguel Pastrana «Hemos de hacer lobby republicano».

Posted on 2018/11/14

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«Hacer lobby republicano»

El pasado 30 de enero de 2016, tuvo lugar la Asamblea Federal de la asociación Unidad Cívica por la Repùblica (UCR). En ella resultaron electos, José Luis Pitarch, como Presidente de Honor, Miguel Pastrana, como Presidente, Irene Euba y Vìctor Díaz Cardiel, como Vicepresidentes, Àngel Pasero, como Secretario, José María Coronas, como Tesorero, y Félix Arana, Josè Miguel Sierra y Agustín Clemente, como Vocales a nivel federal, ademàs de los electos por cada territorio federado y colectivo asociado (Colectivo Republicano de Euskal-Herria, Tertulia Republicana de Ciempozuelos…) Intervinieron en la Asamblea como representantes invitados de entidades republicanas, Pedro García Bilbao, por el colectivo «Al Servicio de la Repùblica» (ASR), Esther Hidalgo, por la Plataforma Repùblica de Información y Comunicación, y Pedro Mayor Calvo, por Iniciativa Por Madrid.  Asimismo, a fecha, han enviado mensajes de Saludo, el colectivo de militares republicanos «Anemoi», la Asociación Memoria Social y Democràtica (AMESDE), y el partido político ALTER (Alternativa Republicana)  También, la ex-diputada del Parlamento español Marisa Castro, y el periodista Rodrigo Vàzquez de Prada.

El texto siguiente corresponde a la intervención ante la Asamblea del nuevo Presidente Federal de UCR, Miguel Pastrana, tras de su elección.

Amigos y amigas, consocios; partícipes en el ideal que hoy nos reùne, el de una España mejor:

Es con reluctancia como he aceptado el encargo el cual ahora comienzo, la Presidencia, en el àmbito federal, de la asociación Unidad Cívica por la Repùblica. Varios de los aquí presentes, sabèis de mis objeciones, hechas no una, ni dos, sino más veces. No por motivos de desdén; muy al contrario, por una alta estimación de cuanto supone la tarea, y la dificultad que entraña.

Yo soy persona -con quienes tengo trato màs asiduo, podréis constatarlo- dada a tomarse las cosas bastante a pecho. Esto, en un tiempo de incertidumbre donde el riesgo de desilusión es tanto como la esperanza de avance, no significa precisamente la mejor receta para las coronarias…

Sin embargo, en la tesitura de asumir una responsabilidad propuesta por compañeros a quienes me siento especialmente vinculado por estos años en la Secretaría, así lo hago por entero; la asumo, dispuesto al mayor esfuerzo en la nueva labor de representatividad que me corresponde.

 Quiero, en este punto, saludar la presencia en la Asamblea de compañeros y compañeras pertenecientes a otros colectivos republicanos, y de Memoria Histórica, de Activismo sociocultural, de Informaciòn y Comunicación… Vuestra asistencia aquí significa también solidaridad, y cuenta, y suma.

Agradecer, asimismo, al Club de Amigos de la UNESCO de Madrid, en cuya sede social nos encontramos, y con el cual UCR tenemos una ya larga y sòlida relaciòn.

Yo no digo mentira al señalar que Unidad Cívica, con sus cerca de 2.000 afiliados y afiliadas, incluyendo las federaciones territoriales y los colectivos asociados, es una de las principales entidades republicanas de este país. Ello no hubiera sido posible sin las dos personas que me precedieron en el puesto: Miguel Jordà Tarragó, quien como sabéis, falleció este verano. Yo podrìa decir que esta Asamblea es homenaje a él, como también al profesor José Luis Serrano Moreno, socio de Unidad Cívica Andaluza por la Repùblica-Granada, fallecido ayer, y a Gregorio Morales, consocio también fallecido recientemente. Esta Asamblea republicana constituye Homenaje a ellos, es cierto. Pero me atreverìa a decir, que nuestra Asociación toda, nuestra Lucha democràtica, lo es igualmente: un Homenaje y un Débito con quienes nos han precedido; con quienes ya no están, pero queda su Ejemplo.

El otro Presidente de UCR a quien me refería, y a su admirable labor, es José Luis Pitarch. Reside en Valencia y no le ha sido posible venir por un pequeño motivo de salud; algo estacional y nada grave, añado. Huelga decir que nuestro Comandante, ¡nunca en la reserva!, de la UMD, nos transmite su Saludo y todo su ànimo. De hecho, él pasa a la Presidencia de Honor de Unidad Cívica por la República, vacante desde el fallecimiento de Miquel Jordà.

Y es asì, con la gran labor de estos dos Presidentes federales, como se llega al que ahora os habla, y soy en lo substancial, pues no pretendo engañar a nadie, y màs allà de algunas aficiones culturales y literarias; soy -decía-, alguien que se gana el pan como Personal de Oficios, que se formó durante ocho años como militar de mecánica en la Marina; un operario, en fin. Lo que me considero.

Vosotros y vosotras sabéis, como yo, que el momento político en España, aunque parezca abierto y tenga elementos ciertamente interesantes, no aparece fácil, a día de hoy, y sí difícil, para quienes propugnamos un Proyecto republicano para todo el país, y no sólo una parte. Un Proyecto federal, laico, solidario… Que base -porque es esencial- en el fin de la Impunidad del franquismo; en el completo, definitivo, de curso legal… fin de la Impunidad del franquismo. Porque es ahì donde cimenta la Corrupción hasta hoy, y donde asienta la Monarquía. Ahí. Pero de esta Repùblica nuestra y para todos y todas, no se habla; se invisibiliza en los Medios, y en el marco sistémico del recambio en la Monarquía.

Ya sabéis que UCR es una asociación, no un partido. No lo queremos ni lo hemos pretendido nunca. Entre nuestros afiliados y afiliadas, hay militantes del PSOE, del PCE, de «Podemos», y de otros partidos menos conocidos, pero que tambièn significan. Yo mismo milito, de base, en un partido desde los diecinueve años, y cumplo cuarenta y uno ahora en febrero.

Podemos, quizà, chocar alguna vez como militantes de distintos partidos, e inclusive -màs, en estos tiempos a veces confusos- dentro del mismo partido, en distintas corrientes, distintos sectores. Pero no en UCR ni como UCR. No chocar como republicanos y republicanas por las políticas de los partidos. Es algo a lo cual, lo adelanto, me voy a dedicar con singular empeño en esta Presidencia: a fortalecer y cohesionar todo cuanto me sea posible nuestro republicanismo (pues hablo, obviamente, de nuestro modelo de Repùblica), repartido entre diversas organizaciones. A crear, si se quiere usar esta palabra, un verdadero lobby republicano, conforme a nuestro modelo y para nuestro país. Porque cuanto no puede ser, es que nuestros partidos, los mayores, sean republicanos a tiempo parcial, segùn qué momentos, actos y lugares, y nosotros, nosotras, lo aceptemos sin màs. Eso no puede ser. Hemos de ser nosotros, nosotras, quienes condicionemos a nuestros partidos, y no al revés. Porque hoy màs que nunca, la Repùblica es una necesidad ineludible para que en todo el territorio español haya Justicia social y Convivencia democràtica.

Decía Manuel Azaña en 1930: «La Repùblica cobijará sin duda a todos los españoles; a todos les ofrecerà justicia y libertad; pero no serà una Monarquía sin Rey: tendrà que ser una Repùblica republicana».

Y decìa Josè Díaz en 1936: «Haremos cuanto sea necesario para que la Repùblica no desaparezca de España. Queremos una Repùblica progresiva, donde haya bienestar y cultura para los obreros y para todas las fuerzas democràtica, un verdadero país democràtico».

Y decía Juan Negrín en 1942: «Lo que España quería era una Repùblica popular y democràtica, inspirada en el principio de que el pueblo ha de ser la fuente de todo legítimo poder, pero caracterizada ademàs por un amplio contenido liberal, social y progresivo, de tal modo que dentro de un orden legal, fueran accesibles los audaces avances».

Ved pues, amigos y amigas, y con esto termino: tres personas de trayectoria distinta, Azaña, José Díaz, Negrín; tres partidos, pero un mismo modelo -en lo esencial- de Repùblica, y unidos los tres en su defensa.

Ese es, pues, nuestro modelo de Repùblica. ¡A defenderlo!

¡Viva la Repùblica!