Textos Al Servicio de la República Junio de 2014 / Pedro A García Bilbao

Posted on 2014/06/05

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Imagen: los compañeros de la UJCE el día 2 de junio en Sol (Madrid)

I

Este no es el momento politico de discutir la honorabilidad de nadie, sino de ver que margen de maniobra hay y sumar todas las fuerzas posibles, IU está actuando correctamente al convocar la manifestación unitaria del sábado, una cita a la que Podemos no quiere acudir -veremos si lo hacen- dejando así claro su juego ambigüo si no va. La cuestión es más compleja y muy discutible la línea general de IU pues todo indica que al renunciar a sacar públicamente en estos momentos una declaración de sus miles de cargos públicos en la que denuncien la IMPUNIDAD del régimen franquista y la Monarquía subsiguiente están rebajando la tensión y dándole oxígeno al sistema. No se olvide que el proceso sigue adelante y el día 18 se va a producir la proclamación del sucesor por mucho que se clame por una consulta; la estrategia debe ser desgastar al máximo a la corona y preparar un frente común lo más amplio posible con vista a las próximas elecciones, no hacer esto es limitarse a ocupar y administrar un espacio pero no luchar por la victoria.

5 de junio de 2014, ASR

 

II

«El segundo jefe de Estado de la Dictadura franquista intenta eludir a la justicia y pone a su hijo en su puesto mientras continua la impunidad del régimen. Esto no se arregla tan fácil como salir a la calle a pedir un referéndum. ¿quién lo va a organizar, ellos? ¿de acuerdo con las leyes que consideran legal el franquismo? ¿Mientras continua la impunidad? Se necesita un gran Frente de Unidad contra el Régimen y derrotarles en las elecciones. La victoria tiene un nombre: TERCERA REPÚBLICA» Pedro A. García Bilbao

4 de junio de 2014

 

III

«La II REPUBLICA ESPAÑOLA nunca se rindió, en 1977 el presidente Maldonado se vio obligado a disolver su gobierno en el exilio ante la situación creada, pero dejó escrito que algún día el pueblo español recuperaría plenamente su soberanía y que la República estaba ligada a ese futuro. Algunos no hemos olvidado a Maldonado. Y NO NOS VAMOS A RENDIR NUNCA».

 

IV

Julio Anguita ha calificado las manifestaciones del día 2 como «pintorescas» y lamenta que los republicanos no se pongan de acuerdo en qué tipo de república quieren. Le diremos cual es la que queremos: Queremos una República como la del 31 como mínimo, y que sea una República sin impunidad del franquismo. Para empezar ¿le vale a Julio Anguita?
http://www.andalucesdiario.es/politica/anguita/

V

El juego antirrepublicano de Podemos y/o postmodernos varios.

Hoy en Público el profesor Pisasarello, da a entender que el debate monarquia-republica esta superado por el de monarquía-democracia. Expone que hay retazos antidemocráticos en la Constitución y Leyes, y viene a decir que si logran cambiar a más democracia el debate república sí o no queda obsoleto. Este es el juego que se traen en Podemos y no solo en ahí, nos preparen para la «monarquía sostenible 2.0», con mucha democracia electrónica y «empoderamientos», etc. Es un engaño más. Odian a la República, la quieren desconectar de la memoria histórica de la IIRE y del antifascismo. ¿Motivos? Tienen miedo. El profesor PIsarello se equivoca al emplear ese espacio breve en señalar este supuesto dilema, poruqe la función social de una monarquía en un régimen como el español es de por sí antidemocrática, no solo por cuestiones de la naturaleza de la forma de estado sino también por las complicidades franquistas de las elites dominantes que necesitan la dinastía como tapadera.

Leed el último párrafo de su artículo; deja claro que la contradicción que señala, las carencias democráticas del marco legal pueden ser resueltas, pero ¿sin cuestionar la monarquía?

«Pero hay algo más. La proclamación, sin debate público, de Felipe VI, permitiría colocar a la Corona, “generacionalmente renovada”, en el centro de una Segunda Transición, controlada desde arriba, que impida romper los cepos antidemocráticos heredados del franquismo y mantenidos con el Régimen de 1978. Una salida de este tipo sería un fraude al mandato democratizador del 15-M, de la PAH, de las mareas ciudadanas, del movimiento por el derecho a decidir de los pueblos y de las mujeres sobre su propio cuerpo, y de tantos otros que propugnan la extensión de la participación ciudadana a diferentes esferas de la vida social. Lo que está en juego, pues, es algo más que el debate Monarquía-República. Es el futuro de la democracia misma. Si la Monarquía vuelve a imponerse, sin que la ciudadanía sea consultada, su estatuto de privilegio, de desigualdad y de impunidad infectará por largo tiempo la vida política y económica. Oponerse a ello, exigir un referéndum y movilizarse por la apertura de procesos constituyentes democráticos es honrar la libertad. La nuestra, la de quienes nos precedieron en el mismo empeño y la de los que vendrán. Y es ahora o nunca.