«La CIA estaba en Manos Limpias», el ex-ministro italiano De Michelis denuncia papel de la CIA en los escándalos de corrupción y financiación ilegal de partidos / Libreidee

Posted on 2013/02/04

0



[Nota de Sociología crítica. Es sabido que la caída del sistema italiano al final de la guerra fría respondió al cambio en los equilibrios de poder en Europa, que existió una conexión al menos. Y que la denuncia de la corrupción y la financiación ilegal de los partidos fue utilizada para reestructurar todo el sistema político, de forma que Italia acabase en manos de un nuevo sistema menos ideologizado, con otros equilibrios y más «abierto» al «libre mercado». Cayó un sistema y vino Berlusconi. Hoy en una nueva vuelta de tuerca, tienen un gobierno presidido por un tecnócrata, un presidente que no se la presentado a las elecciones y funcional a los intereses de la oligarquía financiera que controla o al menos instrumentaliza, la Union Europea. En este artículo, el ex-ministro De Michelis aparece con aportaciones que deben tenerse en cuenta sobre lo que se puede quizás encontrar en estos procesos de cambio. No debemos desconocer esto en España en estos momentos.]

Fuente: libreidee.org   [Traducción: Sociología crítica]

La CIA facilitó la apertura de la investigación judicial sobre la financiación ilícita del Partido socialista italiano (PSI). «El día después de la caída del imperio comunista, la CIA se fue dejándonos con la vela en la mano. Se fue porque Italia ya no tenía un rol geopolítico y ya no tenía que garantizar el equilibrio de Yalta. Con nosotros se quedó el FBI, interesado en evitar que la mafia tomase demasiada fuerza». El ex ministro de Craxi, Gianni de Michelis no tiene dudas y cita en una entrevista al cónsul americano Peter Semler: “Dice que Di Pietro lo advirtió en el 91 de que pronto el PSI y la DC serían barridos” Declaraciones consonantes con aquellas de otro ex ministro socialista, Rino Formica: bajo el ciclón Tangentopoli USA apostó todo a líderes torpes y, por tanto, condicionables. D`Alema y Fini, ligados a un pasado totalitario, y Berlusconi, emprendedor de trayectoria controvertida.

En el 92, continúa De Michelis –entrevistado por Mattia Feltri para La Stampa- Luciano Violante, del PDS, se convierte en presidente de la Comisión antimafia, teniendo así una estrecha relación con Louis Freeh, del FBO. “nada de oscuro, que se entienda. No hablo de complots. Pero todo se asocia: el ex PCI –con el embajador y con el FBI- se convierte en interlocutor USA. Y al PCI no se aplica el “no podía no saber” Curioso, no?

Es decir, ¿el FBI se ocupaba de la mafia con el Estado italiano en los años cruciales de la negociación? Según De Michelis habría que preguntárselo a Di Pietro (el juez que llevó el proceso Tangentópoli), invitado al Departamento de Estado de Washington porque en aquel momento era “el hombre político más importante de Italia”. ¿Había un proyecto americano para pilotar la Segunda República? “Diseño básicamente fracasado” dice De Michelis, visto el actual fraccionamiento de la magistratura italiana.

¿Manos Limpias, un complot? Por lo menos, una operación guiada. Está convencido de ello el ex ministro democristiano Paolo Cirino Pomicino, entrevistado por Francesco Grignetti para La Stampa. “Cuando el ex cónsul americano en Milán, Semler, dice que ya a finales del 91 estaba informado sobre cómo irían las cosas, para mí vuelve todo” dice Pomicino, que recuerda un episodio revelador: “Aquel año en primavera vino a visitarme Carlo de Benedetti y me dijo que, junto a algunos amigos suyos emprendedores, quería levantar un nuevo proyecto político. Me preguntó si querría ser “su ministro”. Me eché a reir. Sin embargo, pocos meses después entendí que no bromeaba en absoluto. Es en la primavera del 91, caído el muro, cuando se abre camino el diseño de cambiar la clase política italiana. En el lado italiano, quien se rehacía en el viejo partido de acción, pensó que había llegado el momento de tomar las riendas del país.

En el lado americano, las estructuras de inteligencia consideraron que los italianos habían ido demasiado lejos, añade Pomicino: “No olvidemos que el episodio de Sigonella había sido apenas cinco años antes”. Los palestinos de Abu Abbas, secuestradores del Achille Lauro, huídos de su captura gracias a la firmeza del gobierno Craxi “y los americanos, quiero decir los hombres de su inteligencia, no se habían olvidado” ¿Pero qué tiene que ver la magistratura de Milán? “Es Historia, aunque poco conocida por nosotros, que la CIA a principios de los 90 había recibido órdenes de hacer también inteligencia económica y recoger información sobre la Europa corrupta”, cuenta Pomicino. “Ahora, que en Italia hubiese un sistema de financiación ilícita de los partidos es sabido hoy y era sabido entonces. Yo lo dije incluso en una reunión de los líderes de la Democracia Cristiana, que la financiación ilícita era nuestro flanco descubierto. Creo que la CIA haya recogido información y la haya enviado a la magistratura de Milán, donde había un pm, ex policía, que no era demasiado sutil”

¿La CIA directa inspiradora de Di Pietro? “En el mismo período, —continúa Pomicino—, Francia distanció a seis agentes secretos americanos que indagaban sobre su industria de armamento y sobre presuntas comisiones hacia Taiwan. En Alemania, siempre en el mismo período, el canciller Kohl fue obligado a dimitir por una financiación no declarada” Y también en Italia, en aquel período, ocurrieron varias cosas extrañas. “ ¿Alguno recuerda el robo de la pistola de reglamento del coche del entonces jefe de la policía, Vincenzo Parisi? Reaccioné con una frase: “Alguno quiere convertir Italia en una tierra de nadie” ¿O queremos hablar del ¿panfilo? Britannia, donde se encontraron para hablar de cómo privatizar nuestra industria estatal? Era junio del 92”

Después, sin embargo, es el mismo Bartholomew, embajador designado por Clinton para “poner orden” en la Italia sacudida por los escándalos, el que admite haber frenado a continuación a los jueces de Milán. Para Paolo Cirino Pomicino, la versión de Bartholomew –primero la “revolución” de Manos Limpias, y luego el freno- es perfectamente creíble: “ Una historia es remover las cosas para reconquistar la influencia perdida, y hacer cuentas con Andreotti y Craxi que se mueven demasiado libremente en el ajedrez árabe y mediterráneo, otra es desestabilizar un país crucial para sus alianzas. Bartholomew tiene una visión más amplia y se da cuenta de que los intereses americanos son diferentes. Y para las máquinas».

Fuente:

http://www.libreidee.org/2012/09/de-michelis-e-pomicino-cera-la-cia-dietro-mani-pulite/

«La Cia coprì l’apertura del Conto Protezione per il finanziamento illecito al Psi. Sapeva tutto. Il giorno dopo il disfacimento dell’impero comunista, la Cia ha preso e se n’è andata lasciandoci con il cerino in mano. Se ne andò perché l’Italia non aveva più un ruolo geopolitico e non c’era più da garantire l’equilibrio di Yalta. Da noi prevalse l’Fbi, interessata ad evitare che la mafia prendesse troppa forza». L’ex ministro craxiano Gianni De Michelis non ha dubbi, e cita un’intervista al console americano Peter Semler: «Dice che Di Pietro lo avvertì nel ’91 che presto il Psi e la Dc sarebbero stati spazzati via». Dichiarazioni consonanti con quelle di un altro ex ministro socialista, Rino Formica: sotto il ciclone Tangentopoli, gli Usa puntarono tutto su leader “zoppi” e quindi condizionabili: D’Alema e Fini, con alle spalle legami con un passato totalitario, e Berlusconi, imprenditore dai trascorsi controversi.

Nel ’92, continua De Michelis – intervistato da Mattia Feltri per “La Stampa” – Luciano Violante, del Pds, diventa presidente della Commissione Gianni De Michelisantimafia, stringendo così uno stretto rapporto con Louis Freeh, dell’Fbi. «Niente di oscuro, s’intenda. Non parlo di complotti. Ma tutto si lega: l’ex Pci – con l’ambasciatore, con l’Fbi – diventa interlocutore dell’America. E al Pci non si applica il “non poteva non sapere”. Curioso no?». Dunque l’Fbi si occupava di mafia con lo Stato italiano negli anni cruciali della “trattativa”? Secondo De Michelis bisognebbe chiederlo a Di Pietro, invitato al Dipartimento di Stato di Washington perché in quel momento «era l’uomo politico più importante d’Italia». C’era un progetto americano per pilotare la Seconda Repubblica? «Disegno sostanzialmente fallito», dice De Michelis., visto l’attuale frazionamento della magistratura italiana.

“Mani Pulite” un complotto? Quantomeno, un’operazione pilotata. Ne è convinto l’ex ministro democristiano Paolo Cirino Pomicino, sentito da Francesco Grignetti sempre su “La Stampa”. «Quando l’ex console americano a Milano Semler dice che era informato già alla fine del ‘91 di come sarebbero andate le cose, per me torna tutto», dice Pomicino, che ricorda un episodio rivelatore: «Nella primavera di quell’anno mi venne a trovare Carlo De Benedetti e mi disse che, assieme ad alcuni suoi amici imprenditori, voleva dare vita a un nuovo progetto politico. Mi chiese se avessi voluto diventare il “suo ministro”. Mi misi a ridere. Pochi mesi dopo però capii che non scherzava affatto. E’ dalla primavera del ‘91, metabolizzata la caduta del Muro, che si fa strada il disegno di cambiare la classe politica italiana. Sul versante italiano, chi si rifaceva al vecchio partito d’azione pensò che fosse giunto il momento di prendere la guida del Paese».

Sul versante americano, le strutture d’intelligence ritennero che gli italiani si erano spinti un po’ troppo in là, aggiunge Pomicino: «Non dimentichiamo che l’episodio di Sigonella era accaduto appena cinque anni prima». I palestinesi di Abu Abbas, sequestratori dell’Achille Lauro, sfuggiti alla cattura grazie alla fermezza del governo Craxi. «E gli americani, intendo gli uomini della loro intelligence, non se ne erano dimenticati». Ma la magistratura milanese che c’entra? «E’ storia, anche se poco nota da noi, che la Cia agli inizi degli anni ‘90 abbia avuto ordine di fare anche intelligence economica e di raccogliere informazioni sull’Europa corrotta», racconta Pomicino. «Ora, che in Italia ci fosse un sistema di finanziamento illecito ai partiti è noto oggi ed era noto allora. Io lo dissi pure in una riunione dei vertici della Democrazia cristiana, che il finanziamento illecito era il nostro Paolo Cirino Pomicinofianco scoperto. Ritengo che la Cia abbia raccolto informazioni e le abbia girate alla magistratura di Milano dove c’era un pm, ex poliziotto, che non andava troppo per il sottile».

La Cia, diretta “ispiratrice” di Di Pietro? «Nello stesso periodo – continua Pomicino – laFrancia allontanò sei agenti segreti americani che indagavano sulla loro industria degli armamenti e su presunte mazzette verso Taiwan. In Germania, sempre nello stesso periodo, il cancelliere Kohl fu fatto dimettere per un finanziamento non dichiarato». E anche in Italia, in quel periodo, capitarono diverse stranezze: «Qualcuno ricorda lo strano furto della pistola d’ordinanza dalla macchina dell’allora capo della polizia, Vincenzo Parisi? Reagì con una frase stizzita: “Qualcuno vuole fare dell’Italia una terra di nessuno”. Oppure vogliamo parlare del panfilo Britannia, dove si ritrovarono a parlare di come privatizzare la nostra industria di Stato? Era il giugno ‘92».

Poi però è lo stesso Bartholomew, ambasciatore designato da Clinton per “mettere ordine” nell’Italia terremotata dagli scandali, ad ammettere di aver in seguito frenato i giudici di Milano. Per Paolo Cirino Pomicino, la versione di Barthlomew – prima la “rivoluzione” di “Mani Pulite”, poi il colpo di freno – è perfettamente credibile: «Un conto è muovere le cose per riconquistare un’influenza perduta, e fare i conti con Andreotti e Craxi che si muovono troppo liberamente sullo scacchiere arabo e mediterraneo; altro è destabilizzare un Paese cruciale per le loro alleanze. Bartholomew ha una visione più larga e si rende conto che l’interesse americano è diverso. E ferma le macchine».