«Nos han educado para ver el fascismo como un monstruo, no para entenderlo. El fascismo es, entre otras cosas, un fenómeno político de masas que empieza por reivindicaciones sociales y agresiones al régimen democrático. El fascismo del que más miedo hay que tener no es el de grupúsculos agresivos aislados, sino de aquel que consiga movilizar a las masas. Y para ello sonará como música en nuestros oídos, como ya pasó dos generaciones atrás.
Se nos ha educado también para confundir democracia con un bien absoluto. No lo es, es una arquitectura de poder que debe tender a satisfacer a la mayoría. Y ya eso es mucho.
Ambos términos están perdiendo, en el uso común, su significado original.
Hoy, España se sienta en un polvorín con los siguientes ingredientes: transición mal resuelta, corrupción de partidos, cultura del pelotazo y grandes empresas y medios de comunicación como hilo conductor entre el franquismo y la que puede ser segunda transición. Todo ello en medio de una crisis similar a la de los años 30 de la que se quiere salir asfixiando a las rentas del trabajo. Es decir, el descontento acumulado puede venir a dar en movimientos de corte fascista de nuevo cuño. Para evitarlo es necesario ser exquisitamente escrupuloso con el comportamiento político. Por tanto, este tipo de discurso en un contexto como el actual puede salir caro.
- -Si la crítica se dirige genéricamente a los políticos y los asocia con la corrupción en lugar de explicar que son los representantes de la ideología liberal los que van contra los trabajadores, esta crítica está poniendo la alfombra roja a los movimientos de corte fascista que pueden venir.
- -Si se pone el foco en parlamentarios corruptos y se saca el foco de los beneficios empresariales corruptores, se está azuzando a la población hacia una vía antidemocrática.
- -Si nunca el foco se pone sobre políticos que defienden en el parlamento y fuera del parlamento los intereses de los trabajadores, se impide canalizar la fuerza de la protesta hacia una solución política que nos proteja.
Esta anticipación en el discurso no supone callar, sino seleccionar sobre qué se habla y en qué términos. Y no parece exagerado hablar del fascismo que puede venir porque el fascismo no es un monstruo, sino algo muy seductor con dos necesidades: atacar la democracia y seducir a la población.
No hagamos entonces su trabajo.»
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Jacinto Roldan Garcia
2012/12/04
A mi me parece que la esposición,por un lado quiere dejar claro el peligro que tiene el generalizar,pero no deja muy claro que cuando la corrupción esta dentro y fuera de los partidos ,llamados algunos demacraticos y otros socialistas y asta comunistas.no somos los que ciudadanos que luchamos por nuestros derechos y buscamos como canalizar nuestra fuerza fuera de todo aquello que huele a quemado o que no ha estado a la altura para al menos estar con los ciudadanos en vez de permanecer en unos estamentos ,consintiendo ,con todolo que en ello se cocia.
El fascismo lo traen los incompetentes de los partidos que se han desvinculado de los ciudadanos y no permitire que se exime de responsabilidad a los que solo han estado jugando a perpetuarse en el poder.Ellos son los que traen ese riesgo.Nosotros los ciudadanos solo sufrimos las consecuencias y buscamos otros caminos que para nada son precisamente dar entrada al fascismo,si por lo contrario dar entrada a otra forma de gobernar y hacer politica.Como puede ser dar el protagonismo a los ciudadanos y dejarnos de politicos profesionales,sin conciencia,ni sentimientos,ignorantes de la realidad ciudadana.
dedona
2012/12/04
Su discurso es una buena prueba de lo acertado del análisis de E. Crespo. En una sociedad donde predominen los valores y la conciencia republicana ciudadanía y polñítica no son dos mundos separados, son los mismo, un político no es más que un ciudadano realizando una tarea política, ejerciendo su ciuddanía en un ámbito público de decisión o de toma de éstas. Pero los valores republicano-democráticos están siendo liquidados hace ya tiempo. Y en el caso español lo fueron físicamente. Discursos como el suyo, que separan artificialmente ciudadanía de política, que toma la corrupción política como justificación de un rechazo de la política, que habla de ciudadanos y olvida la REPÚBLICA, son una buena prueba, decía, del avance de estos fascismos postmodernos actuales.
Un discurso —o una acción— antipolítica tiene un sentido si quien la protagoniza es la FAI, o Durruti, o alguien de la tradición revolucionaria libertaria conocedor de su propia identidad y valores, pero en manos de populismos que rechaza la izquierda, la derecha, denuncian «la política» y olvidan el impacto del capitalismo y la lucha de clases, lo que tendríamos sería algo muy, pero que muy diferente.
Y no pinta bien.
Russell
2012/12/04
Para mi hay tres cuestiones. Primero, que durante 30 anos, a casi nadie le ha importado que hubiese muy altos indices de corrupcion, amiguismos y favoritismos y que mientras que no se vivia mejor en ninguna sitio que en Espana, poco importaba el picaresca que habia. Hasta tenia gracia. Pues ahora, hay que pagar los platos rotos. Y logicamente es un deber de cualquier ciudadano de denunciar la inmoralidad publica y la enorme ineptitud que ha habido, de los que han vivido del cuento, fabricado el cuento y engordado sus cuentos bancarios.
Segundo esta la cuestion del capitalismo occidental que agoniza y de la OPA hostil del gremio de los fascistas, los que han vivido del pasotismo y las oligarquias que blindan con ese poder que les ortorga controlar las riendas de la economia toda salida que no sea su derrocamiento. Contra eso hacen falta ayudar a la verdadera izquierda a restructurarse con programas muy claros y una revolucion ciudadana que conlleva un cambio de mentalidad constructiva y creativa para ir hacia un modelo de sociedad socialista-ecologista de sociedad abierta capaz de reinventarse (capaz de utizar la pluralidad de ideas de una forma inteligente).
En tercer lugar esta el anquilosamiento de un sistemo democratico que no es capaz de responder al deterioro de legitimidad salvo con atrincherarse en sus bunkers y utilirar su monopolio de uso de la fuerza sobre el ciudadano de a pie. En resumen, para que la democracia (la verdadera) no la democratura o la partidocracia que existe actualmente sea sustituido por un sistema mucho mas representativo con nuevos cauces de participacion dentro de la sociedad civil y economica.
Termino diciendo que todos sentimos rabia (mas que rabia – colera) pero sulfurarse y las ganas de venganza que uno puede sentir no serviran para sentar las bases de una sociedad mas igualitaria, justa y solidaria. Hay que organizarse a nivel de los partidos de izquierda de verdad, los ecologistas y los movimientos sociales y a base de causas comunes (el militantismo canalizado) para plasmar autenticas alternativas – y desarrollar frentes de lucha entre todos.
La militancia y construir un sistema que gira entorno a las personas y levantarse por encima del modelo de hombre economicus actual es imprescindible si sinceramente queremos salvaguardar nuestra civililizacion que mucho peligro corre.
xisco
2012/12/04
Como individuo y atendiendo a como pienso que el fascismo es una más de las formas de ser de las personas en general, y unas más que otras. Uno de los rasgos de animal de manada que aún, supongo, que llevamos incrustados en nuestra genética. Al considerarme lejos de ese tipo de personas, no les doy comida, no los alimento, ni les hago la vida imposible. Pienso que si no tienen un grupo y una situación en el cual focalizar sus impulsos fascistas pasan a permanecer en un estado latente, aunque puede también que si no tienen enemigo se lo inventen.
Como integrante de una sociedad, pienso que son peligrosos según como se les trate. Puede que una forma de evitar situaciones conflictivas, es reconocer al grupo, darles su espacio, dejarles desarrollar sus actividades, y tener claro el límite, no atacarlos por su forma de ser, desmontar sus porqués con razones, no aislarlos, que sean visibles y conocidos, identificables.
Integramos todo tipo de raza, color, tendencia, etnia y no somos capaces de integrar a una forma mas de ser.
Tratamos las fobias, las filias, las creencias, el sadismo, el masoquismo. No soy especialista ni nada parecido, pero veo que se estudian, se califican, se catalogan ……… otras formas de ser o actuar del genero humano y hasta del genero animal. Y esta es una más.
Quien pienso que ha de tener las ideas bien claras es la sociedad en conjunto y en especial quienes no se identifican con el fascismo.
Pienso que el fascismo no es solo las banderas, las insignias, las demostraciones de violencia …., el fascismo empieza en la educación desde los 0 años, con pequeños detalles, palabras, actitudes y no aparece de repente a partir de los 18.
fran
2012/12/08
Yo recomiendo humildemente: Menos paranoia especulativa que se basa sólo en los discursos de redes sociales y más investigación empírica (es decir: salir del ordenador y bajar a la calle, a escuchar, ver y analizar).
articulosmemoriaguadalajara
2012/12/08
Estimado sr. Fran, permítame que le diga que está usted suponiendo demasiado.
osculuz el carpintero
2013/01/10
Soy osculuz..Que miedo que se os acabe la manduca,vosotros si que sois farcistas con haber hecho un vipartidismo,de chorizos a costa de darle por el culo a la democracia y ahora teneis miedo al pueblo,que lo estais matando de hambre,y vosotros que ejemplo dais que saleis de la administracion y seguis teniendo privilegios,con sueldos,secretarias,coches y chofer dais asco y el mejor con contratos brindados,vosotros no llegais ni a farcistas para el pueblo sois peor que el clero unos ladrones. Vosotros no podeis decirle a los ciudadanos que es lo que queremos,los ciudadanos solo necesitamos honradez,y acabar con los privilegios de funcionarios,politicos,empresarios,y curas. nadie honrado quiere nada de la administracion,que solo desea, trabajo,alimento,y donde caerse muerto,su vivienda…..esto es lo que queremos y lo vamos a conseguir .sin ladrones ni dictaduras…….
dedona
2013/01/11
tomaremos este post como ejemplo de la retórica anarco capitalista (los an.cap) que han retomado lo de la «revolución pendiente» falangista…