[Al Servicio de la República] 23 de diciembre, 2015
En breve: Es imprescindible lanzar una iniciativa de Confluencia en toda España sobre la estructura organizativa del Frente Popular (que asegura dirección colectiva y participación de todos) y con el objetivo de la RUPTURA y la República. Necesitamos la unidad de todas las fuerzas democráticas para recuperar la legalidad republicana, denunciando la ilegitimidad del régimen y proponiendo un frente amplio con un proyecto claro de construcción republicana. Es este régimen el que debe ser superado. (ASR)
- La situación recuerda la agonia de la República de Weimar
- Los viejos partidos decadentes —este calificativo es nazi y muy usado en aquella época; lo usó Rivera hoy— , incapaces de ver «lo nuevo» y los Krupp pagando a los «emergentes», acabando todo en que los decadentes apoyan a los emergentes de su cuerda y las reformas liquidan la democracia y los derechos.
La principal diferencia es que esta vez la oligarquía controla a sus juguetes perfectamente. Si consentimos que la oposición la lidere Iglesias estamos acabados todos pues su proyecto se basa en renuncias clave para la supervivencia del régimen (República. OTAN, BCE, euro, UE, FMI, Troika) - No son las renuncias de Podemos las que les han hecho conseguir millones de votos, han sido las esperanzas de ruptura de millones de personas los que se han sumado; las renuncias — a la izquierda, a la renta básica, a las nacionalizaciones estratégicas, a salir de la OTAN, a la República, a la ruptura, en suma — lo que han conseguido es lograr apoyos mediatices masivos, eso sí
- No son las renuncias de Igesias las que explican el apoyo popular en votos,
explican el apoyo de los medios del sistema que son la clave para atraerle apoyos electorales, ¿a quien? A quien ha hecho renuncias clave. Es por eso que o se crea un Frente amplio con estrategias claras de resistencia y por la República —que simboliza la ruptura—, o Iglesias será en la práctica quien dirija la oposición y lo hará sobre la base de esas renuncias, es decir, hacia ninguna parte.
UNO
[23/12/2015, 13:33] URGENTE: Rivera propone un Frente Nacional. Ha convocado a los partidos del régimen —los que llama «constitucionalistas»— a coordinarse. Plantea una mesa de negociación con las direcciones, importante matización, no con los dirigentes individuales, para intentar un acuerdo de mínimos que logre un gobierno estable que haga frente a los que quieren «romper España» y pueda acometer las «reformas» que son necesarias. Alerta sobre el peligro de no reaccionar y sobre el «decadente» modelo actual que seria incapaz de hacer frente al desafío de «separatistas» y «populistas». Se ha expresado en términos graves proponiendo unos nuevos «pactos de la Moncloa» como los celebrados al inicio de la Transición en los que la izquierda —PCE, PSOE y CC.OO y UGT— aceptó lo que le pusieron delante para dar estabilidad a la monarquía basada en la impunidad. Es un emplazamiento claro y directo. Rivera ha pasado de decir que está en contra del frentismo entre rojos y azules, para proponer un pacto por «España» estableciendo un cordón sanitario respecto de todos los que no sean partidarios de la «Unidad de España« y de las ˜Reformas». Es decir, que ante el resultado electoral insatisfactorio y lleno de contradicciones, la fracción de la oligarquía que alimenta a Rivera, mueve ficha. Ahora sí toca Frente, Frente Nacional.
DOS
[23/12/2015, 13:34] La situación recuerda la agonia de la República de Weimar
Los viejos partidos decadentes —este calificativo es nazi y muy usado en aquella época; lo usó Rivera hoy— , incapaces de ver «lo nuevo» y los Krupp pagando a los «emergentes», acabando todo en que los decadentes apoyan a los emergentes de su cuerda y las reformas liquidan la democracia y los derechos.
La principal diferencia es que esta vez la oligarquía controla a sus juguetes perfectamente. Si consentimos que la oposición la lidere Iglesias estamos acabados todos.
TRES
[23/12/2015, 13:36] Si la CUP acepta la bajada de pantalones de Más y se forma gobierno estable en Catalunya con un programa social de emergencia y se reactiva el proceso de desconexión y se avanza hacia la República catalana mientras en Madrid el gobierno Rajoy sigue interino y con dificultades para formar uno estable —y esto es exactamente lo que está empezando a pasar—, la oligarquía española que sostiene el régimen del 78 va a entrar en pánico. Van a forzar una gran coalición PP-PSOE, sin Rajoy y tal vez alguna sugerencia europea como pasó en Italia. El régimen español renunció a su soberanía hace ya mucho y el fracaso en lograr una estabilidad el 20D les va a obligar a medidas extremas para mantener el tinglado. Si Iglesias se piensa que esto es solamente una oportunidad para que su grupo crezca y sustituya al PSOE se equivoca, aunque todo indica que no aspira a otra cosa. Se está abriendo una ventana de oportunidad para la ruptura con el régimen si se logra formar un Frente de Unidad con el propósito de recuperar la legalidad republicana y romper de una vez con el corrupto régimen del 78. Pero esto exige altura de miras, valor, generosidad política y una voluntad clara de ir a por la República. ¿Se puede? Claro que sí. Pero hace falta que se actúe en esa clave y con total firmeza. Es preciso coordinar a todas las personas grupos, colectivos y partidos que están por la resistencia. No son las renuncias de Podemos las que les han hecho conseguir millones de votos, han sido las esperanzas de ruptura de millones de personas los que se han sumado, las renuncias — a la izquierda, a la renta básica, a las nacionalizaciones estratégicas, a salir de la OTAN, a la República, a la ruptura, en suma — lo que han conseguido es lograr apoyos mediatices masivos, eso sí; pero ahora la situación es otra. Hay que actuar ya, y no dejar la iniciativa a los escogidos por la Sexta para suceder a Felipe González.
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Gonzalo
2015/12/23
EL gobierno de concentración nacional del que hubo amenazas allá por 2011, pero ahora con la izquierda completamente desarbolada y toda posibilidad de resistencia, por el momento, anulada… Quizás se trataba de eso…
Gonzalo
2015/12/23
Obvio, sí, que hay que reaccionar ante la situación, por un lado ante el peligro que supone, por otro porque es preciso aprovechar la coyuntura para recomponer las fuerzas, el momento crítico para hacerlo es ahora, está claro que esto es muy volátil, muy transitorio, y no se puede esperar ni siquiera a dentro de unas horas para reaccionar. Es en esos momentos cuando hacen falta los verdaderos dirigentes políticos capaces de ver las situaciones al vuelo y dar los giros tácticos inmediatamente. Lo que dudo es que haya esos dirigentes en nuestra izquierda, debe ser hace muchísimos años que los hubo, que por algo estamos como estamos. Pero no seamos pesimistas, que de lo que es hora ahora es de arrimar el hombro.
Gonzalo
2015/12/25
Está claro que, cuando menos, se deja como posibilidad abierta y plausible:
https://es.noticias.yahoo.com/s%C3%A1nchez-pide-tender-puentes-fijar-l%C3%ADneas-rojas-ve-210859573.html
https://es.noticias.yahoo.com/psoe-cs-intentar%C3%A1n-evitar-elecciones-183035652.html?nhp=1
Un gobierno de concentración parece algo muy radical, algo que sólo tiene sentido en caso de una grave crisis, como una guerra, una catástrofe, etc. Pero ya vimos cómo la maniobra, si bien ha tenido éxito en proteger al régimen por el flanco izquierdo con la maniobra Podemos, sin embargo, en la parte, menos crucial, de recoger el voto que se va del PP y del PSOE con las fórmulas Podemos por la «iziquierda» y Ciudadanos por la derecha para dar lugar a un gobierno estable, no ha funcionado. EL capital viene manifestando su preocupación desde el lunes por que se abra un periodo de inestabilidad política, por lo cual puede que esta sea la única salida viable, quizás después de una repetición de elecciones, quizás para evitarlas. Por supuesto, en esta maniobra, y siendo el papel que el sistema asigna a Podemos es el de proteger el flanco izquierdo, ese papel no lo podría cumplir entrando a formar parte de un gobierno de concentración, pues ha de ser capaz de «abducir» la protesta popular para neutralizarla, y eso sólo lo puede cumplir actuando como «leal oposición». Un gobierno de concentración no es algo necesariamente malo, hablando en las circunstancias más generales posibles; pero en las actuales, significa que nos van a dar leches por todos lados, dada la situación de estancamiento en el fondo de la crisis económica, la continua pérdida de derechos políticos y aumento de la represión, etc.