«¿Tengo yo pinta de bolchevique?», soltó de repente Pedro Sánchez en el contexto de una entrevista-masaje. Pues ¿qué quiere que le diga? Cuando uno escucha «bolchevique» evoca imágenes como la de Lenin arengando a los recios metalúrgicos de las fábricas Putilov de Petrogrado recién arribado a la estación de Finlandia; a Bujarin, Zinoiev y Trotski pasando revista al Ejército Rojo de Obreros y Campesinos en la Plaza Roja; a Lunacharski comandando el piquete de fusilamiento simbólico de dios; a los poemas de Maiakovski, el proyecto de torre giratoria de la sede de la Komintern de Tatlin, «La caballería roja» de Babel, los cuadros de Kandinski y toda aquella ola de creatividad para un mundo nuevo que fue luego ahogada por el antiguo seminarista de Tiflis.
Lo que menos se parece a un bolchevique, en efecto, es un producto de marketing envuelto en las técnicas de modelado para el consumo de las agencias de publicidad anglosajonas; un discente y docente de una universidad privada de las últimas en el ranking de ese pool de expendedoras de títulos contra reembolso, la Camilo José Cela (donde, como cualquier alumno de bachillerato sabe, «se pinta, se recorta y se colorea…»); alguien que se lía a la hora de votar entre tres botones y pulsa el equivocado; uno que dice que Machado nació en Soria y les dice a los socialistas que la bandera bicolor fue por la que lucharon sus padres; un político que, en lugar de publicar sus ideas en Il Manifesto, la New Left Review, The Guardian o Liberation va divulgándolas por El Hormiguero, el Programa de AR o Sálvame. En fin, ¿que si se puede dudar de que no tiene pinta de bolchevique? Por favor, un respeto…
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GRAMSCIEZ
2015/06/30
Pedro Sanchez, tal que todos los anti-comunistas, desde luego que no publicará nada en el «Il Manifesto», el de Lucio Magri y el de Rossana Rossanda,……………………………….
pero en la «New Left rewiew» ¿ Por qué no?, ya que esta revista-magazine británica, nacida hace más de 5 décadas no era/es precisamente producto del genio militante y crítico de los Denis Novell PRITT del partido Laborista de entonces– 1959— si no más bien de otro tipo, de heterócllta naturaleza tipo «pêle-mêle», no toda decente ni honesta, y menos aún rigurosa y de «Fair Play», de ahí los canallas que en ella han escrito en algunas ocasiones , así como los Enzo Traverso, por citar una «Star»muy jaleada, a lo Tony Judt del último decenio, entre otros e inclusive los hemi-faciales,— una de cal y dos de arena– de la catadura de Perry Anderson. tan anti-soviético y eurocentrista anglosajón y despreciando todo lo ·asiático»-
En cuanto a «The Guardian», socialdemocracia progre anticomunista a lo «Labour Party» o «Libération» en manos de los sionistas Alain Minc, Laurent fabius y largo etc., es pura bazofia.
Luego SI Si si , desde luego, el encastador tontin de Madtid, el Pedrito Andia «sin sillas», podría escribir cualquier cosa en ellos, en los tres últimos, aunque más difícil en la revista en donde aparecieron algunos buenos trabajos de Eric Ernst Hobsbawm– no en los que hablaba de Ciencias naturales, ya que desconocía la importancia de la polémica de Haldane, Lyssenko, etc., con los naturalistas del imperio, y así escribió tontadas–o los Immanuel Wallerstein, etc.
–
y la gran mentira y en el fondo desconocimiento. del más puro analfabetismo. empero infamia, de escribir esto:
«…….y toda aquella ola de creatividad para un mundo nuevo que fue luego ahogada por el antiguo seminarista de Tiflis.»
simplemente es despreciable, y sólo se me ocurre que el «lampiño» cultural empiece por leer a Boris Groy– entre otros– y su seminal ensayo «GESAMTKUNSTWERKSTALIN», y siga, con Pierre Daix, Ernst Fisher. para no hacer el ridículo del discurso anti-comunista con ese mantra.de EL PAIS a lo Santos Julía.
SALUT!!
J. M. Marat
2015/07/01
Jua jua jua ¡en toda la boca!!