19 de julio de 2012
Quieren arruinar el país. hay que impedirlo
¡A la calle ! Somos más
¡Viva la República!
Benjamín Balboa (RPS)
Hoy 19 de julio y al grito de !Quieren arruinar el país, hay que impedirlo! hay convocadas más de 80 manifestaciones en toda España. El sentimiento generalizado es de rechazo frontal a los recortes que el gobierno está realizando. No son recortes, sino piezas de un plan para destruir todo el sistema de derechos sociales y laborales de la población con la escusa de la crisis. La situación es muy grave; las medidas del gobierno, lejos de frenar el paro van a aumentarlo, y ya resulta evidente que nuestros sistemas de salud y educación pública van a ser sacrificados. Millones de personas, por encima de siglas o militancias, comienzan a ser conscientes del peligro y la movilización es creciente. Del calor, la experiencia vivida y el ejemplo de las manifestaciones de este 19 de julio, saldrá reforzada la convicción de muchos, de que las cosas deben cambiar profundamente y que si el gobierno no está en condiciones de asegurar los derechos constitucionales, debe dimitir y convocar elecciones. Pero todos sabemos que no lo van a hacer, habrá que obligarles, democráticamente, pero obligarles, con la presión en la calle, en los centros de trabajo, en las instituciones, en la opinión pública. Existe un creciente consenso sobre este objetivo que incluye a los sindicatos, las fuerzas de izquierda y buena parte de la ciudadanía.
Entre las acciones que se fraguan estos días, ha surgido con cierta presencia en las redes sociales la convocatoria de una Marcha al Congreso que propugna incluso un «proceso constituyente». La iniciativa está encontrando la simpatía de muchas personas. Destaca sobremanera entre los términos de la convocatoria la ausencia de toda referencia a la República y al fraude que supuso la Transición. Con la excusa de que el debate republicano «divide», esta propuesta lo abandona y cabalga sobre la marea de movilizaciones. Hasta podría decirse que busca desligar las propuestas del debate republicano; ese es, al menos, una consecuencia de tanto esfuerzo por el cambio, ajeno a las enseñanzas de nuestra memoria histórica. Pero no vamos a poner en duda la honradez de la propuesta. Hagamos, por el contrario, una aportación a sus debates.
Hay un factor que no se considera tanto como se debiera. Las protestas y la resistencia cudadana aumentaran, los recortes siguen y cada vez más crueles y los que no creen que les va a tocar ya sienten el peligro. Esto se va a poner peor. Y la oligarquía que se beneficia de todo esto ¿Creéis que no van dudar en sacrificar al Borbón? No tengáis la menor duda. Y logicamente no van a dejar abierta la posibilidad de que los cambios amenacen su situación de poder. Un cambio de régimen no es sólo la bandera, la forma de estado o la constitución, es un cambio de las relaciones de poder. Corremos el riesgo de hacer de coro de una opera bufa, poner el coro de Nabuco a la llegada de un aparente cambio que no sería tal. La lucha por derribar este gobierno debe ser consciente de los peligros reales. ¿Qué teme la oligarquía que nos saquea? En primer lugar que se les emplace públicamente por sus crímenes. Que se les recuerde que este régimen no es legítimo por los motivos por los que no lo es.
Si renunciamos a esa parte de la verdad ¿No estaremos cometiendo un error colosal?
Pensadlo…
Quienes se beneficiaron del golpe del 36, de la guerra, la transición y la crisis hoy, no merecen cuartel… No debemos ceder ni un milimetro.
Deben tener miedo, deben sentirlo, deben afrontar de cara que su apoyo a los crímenes del franquismo, sus privilegios sobre la muerte y el saqueo del país, su venta de la soberanía nacional, su corrupción continua les pasará factura. Hoy reforman el código penal con una dureza extrema, incluso cruel. Pero la impunidad del franquismo sigue ahí. Asesinaron a cientos de miles, humillaron a millones, secuestraron el país, y hoy, cuando nos saquean, su grito es «Que se jodan». Esa es la realidad.
Nosotros tambien debemos hablar claro.
Rajoy ha roto los equilibrios, ha arrojado a la basura la apariencia de democracia , liquidado los derechos sociales y civiles, laborales, condena a la miseria a millones de personas…. Pues bien, vamos a decir basta, se acabó… Es ahora cuando buena parte de la gente que no veía la necesidad de moverse empieza a hacerlo. Pues es el momento de decir que el camino de respuesta pasa por recuperar nuestro derecho a decidir nuestro futuro, recuperar nuestra soberanía nacional y construir un estado que garantice nuestros derechos y anule todo privilegio, la República. La misma República que estos neoliberales hijos de fascistas odian y de la que abominan.
«Paseo al Congreso», «Proceso constituyente», ¿Qué más? ¿No será todo más sencillo? ¿Por qué no se explicita la República? ¿Por qué se abandona esa referencia legítima? ¿Cuantos corazones honrados, cuanto sentimiento republicano ha acudido a ese llamado, deseoso de ayudar? Pido a quienes lo hagan que recuerden estas palabras. La República se abrirá paso, que no lo dude nadie. Y será Tricolor, no naranja.
Desde el corazón de la Bestia no se vería mal un cambio de apariencia del sistema. Rajoy es sacrificable, ¿Guindos? ¿Montoro? ¡Pero si no son más gentuza prescindible, empleados, simples sicarios! Les pueden sacrificar en cualquier momento. Y sacrificar al Borbón es sólo cuestión de necesidad. Si es necesario le sacrificaran, pero sólo lo haran si ellos controlan el proceso. Es por eso que la caída de la Monarquía debe ser fruto de la victoria del pueblo frente a la oligarquía. Y en ese combate la perspectiva de clase es fundamental. Separar al Rey de los banqueros, de los magnates, de las grandes empresas, del IBEX 35, es un completo error. Si se va uno, deben irse los otros. O eso, o «los otros» seguirán controlando lo que venga.
La lucha republicana no puede desligarse de la perspectiva de clase. El sistema lo traga todo. ¿El 15M? ¿Las acampadas diversas y las batucadas? Por favor, han bastado 5000 mineros luchando por su pan para que se disparen todas las alarmas del sistema, bastaron 200 mineros en su marcha a la capital para que e Madrid Obrero gritase su orgullo de clase, para que Moncloa y la calle Princesa y Plaza de España se llenaran de decenas y decenas de miles de puños que se alzaban en un gesto de unidad y firmeza. Y estuvo todo el mundo allí, todas las banderas, absolutamente todas, y hubo piscinas enteras de lágrimas de emoción, de alegría, de rabia, porque un mar de fraternidad sumergió las duras calles de la ciudad y la hizo hermosa y llena de esperanza. Hay sentimiento, hay base social, hay rebeldía y voluntad de lucha. La cuestión es si hay direcciones a la altura del reto.
No podemos renunciar a la legitimidad republicana. La constitución de 1931 nunca fue derogada legalmente. El gobierno provisional que convoque las «constituyentes» debería rescatarla.
La monarquía debe volver al vertedero de donde la rescató el franquismo, pero en el paquete debe ir toda la mugre, toda la carroña y todos los saqueadores que se benefician de ella, como lo hicieron de la dictadura, la transición y hoy de la crisis. Renunciar a la República, a defenderla, a rescatar su ejemplo, a construir una Tercera República fruto de nuestro esfuerzo, de nuestro sacrificio, de nuestra esperanza, es algo que no vamos a hacer. No tenemos derecho a renunciar al futuro. La memoria histórica que aterroriza a la derecha reaccionaria es un arma decisiva. Debemos construir sobre ella. Las apelaciones al poder constituyente que olvidan la República son un error o un engaño. No caigamos en esa trampa. Unidad sobre un programa, luchas sociales y sindicales coordinadas políticamente, claridad en las palabras, un frente unido de todos los dispuestos a resistir, destruir la apariencia de legalidad de este gobierno y forzar su dimisión, pero sobre todo estar preparados para evitar recambios y títeres. Direis que no se puede, que el desnivel de furzas es muy fuerte…
Yo pregunto: ¿cuantos diputados, concejales, gobiernos locales o autonómicos están dispuestos a resistir a los recortes y a defender el bien común y a rescatar la soberanía del pueblo? Existe una Junta Estatal Republicana, activémosla, construyamos la Resistencia…
Pero hoy, 19 de julio, es el día de decir ¡Hasta aquí hemos llegado! Vamos a derrotar a este gobierno y a todo lo que representa. Se van a tener que arrepentir de sus crímenes, les veremos enfrentados a la justicia, quieren destruirlo todo, condenar a la misería a millones, no lo lograran…
Como Louise Mitchell cantó a los mártires de la Comuna de París, Volveremos, marcharemos de nuevo por las calles de Madrid y por todas las calles de España, ondearan hoy todas nuestras banderas, todas las banderas de resistencia y solidaridad, los millones de personas que hoy se van a movilizar saben muy bien porqué lo hacen, la República es el nombre que recibe la suma de todas sus ilusiones, de sus esperanzas…
Hoy 19 de julio, los republicanos también estaremos en las calles
Hoy 19 de julio, millones de personas alzaran su voz
No estamos ni cautivos, ni desarmados, llevamos con nosotros nuestra memoria, la fuerza de nuestra unidad y un mundo nuevo en nuestros corazones
Quieren arruinar el país, hay que impedirlo
¡A la calle. Somos más. Viva la República!
Benjamin Balboa (RPS)
Descubre más desde Sociología crítica
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.










dedona
2012/07/19
Una reflexión
Gonzalo Tenedor ( en FB)
Veo lógico lo que se escribe en el artículo. Se habla del miedo a utilizar la República como un instrumento de división y que finalmente se materializó en tal fracaso con final de guerra. Esa es la doctrina que durante 80 años se ha enseñado a los ciudadanos de este país, primero por la dictadura y después por su descendencia fascista a través de la monarquía.
Pero debemos de pensar que la República no fue mala, ni para el pueblo, ni para la burguesía ni para la iglesia de aquella época. Simplemente se repartió la riqueza del país entre sus ciudadanos, se permitió la participación de los obreros en las empresas y la iglesia dejó de ser mantenida por el estado. De hecho, aunque os parezca mentira, hoy en día estamos reclamando aquello que consiguió la República hace 80 años y que después nos fue arrebatado por la dictadura y ahora por la monarquía. O lo que es lo mismo, quitando el paréntesis republicano, en España el pueblo nunca ha sido dueño de su destino.
Por otro lado se está dejando de lado la Memoria Histórica, esa Memoria que no deberíamos de haber olvidado nunca y que hace referencia a todas las personas que lucharon desde 1936 hasta 1977 por la libertad, por la justicia y por la igualdad en nuestro país. Pero esas personas que fueron asesinadas, torturadas y violadas, destrozando familias completas, no lucharon (con perdón de la palabra) por esta mierda de democracia, lo hicieron por la III República, durante todo ese tiempo de lucha. Esos CIUDADANOS Y CIUDADANAS no defendieron la monarquía como alternativa a la dictadura, nada de eso, solo defendieron la justicia a través de la República, como única alternativa legitima.
Yo me siento orgulloso de ser republicano, porque es sinónimo de libertad. Y pensar compañeros y compañeras que la II República llegó sin derramarse ni una gota de sangre (al igual que la Primera República) y por el apoyo del pueblo. Y pensar también compañeros y compañeras que la dictadura llegó por un golpe de estado apoyado por la burguesía, la monarquía, la iglesia y el fascismo, pero nunca por voluntad del pueblo español que no escogió libremente, ni la dictadura y mucho menos la monarquía. Por ello el ser republicano me diferencia del monárquico, porque mi República, tú República, es la legítima, mientras que esta monarquía (disfrazada de democracia y franquista por defecto) se encuentra manchada de sangre.
Por ello desde el principio os propuse que se planteara la República, como alternativa de Estado y sin ningún tipo de miedo, ni de vergüenza.
Pero como os dije al principio de mi carta, ahora ya se trata solo de una reflexión.
Salud y República, compañeros y compañeras.
Antonio
2012/07/22
El problema que hubo y que por desgracia ahora es un lastre, es el que el 14 de Abril de 1931 se voto por una República, NUNCA por una revolución Bolchevique. Los acontecimientos posteriores marcaron (por desgracia) ya para siempre el futuro de una República en España.
dedona
2012/07/22
¿Y bien? ¿Bolche qué, dice usted? ¿Qué revolución bolchevique? Básicamente el proyecto de la República era construir un estado moderno, con voocación de integrar en la comunidad de ciudadanos a todos los españoles, incluidos los trabajadores más humildes lo que pasaba por escuela pública universal, imperio de la ley e igualdad de todos ante ella y una acción del estado como árbitro en los conflictos sociales a través. Era la revolución sí, pero la burguesa, amigó mñio, la que en España no llegó a culminar en el XIX. Era el trasvase del poder a un régimen de opinión públoca, con elecciones libres y con su base principal en las clases medias urbanas de origen popular y educadas en valores democráticos; y sí, en 1931, existía esa fracción de clase media. El registrador de la propiedad de Zamora fue fusilado, ¿era bolchevique también? Blas infante era notario, fusilado. Para que hablar de más casos… La existencia de una clase media republicana, laicista, partidaria de un estado moderno y con responsabilidades sociales y con vocación de mejorar la condición social de todos y crear una nación de ciudadanos es lo que resultó insoportable para los sectores sociales más reaccionarios. ¿Que la izquierda era fuerte y lucho? Claro, pero en Alemania y Austria también lo era y les barrieron. ¿por qué? Por que no hubo una fracción democrática de la clases medias que defendiera sus repúblicas, es más, con la excusa de la fortaleza de la izquierda, la crisis económica y los conflictos sociales le abrieron el paso a los nazis. En España eso no pasó. La República se mantuvo y luchó, los republicanos y la izquierda contra la reacción y el fascismo. Y si hubo proceso revolucionario, de ese del que le preocupa a usted, se debió a la voladura del estado que causó el golpe. E incluso eso no derribó la República. Largo Caballero no montó e soviet en Madrid el 19 de julio, sino que montó en el tranvía y se fue al Palacio de Oriente a ver al Presidente a decirle que los sindicatos lucharían y que era mejor no entrar en el gobierno.
Antes de llegar a 1931, el Rey puedo haber liderado la modernización; en 1923 pudo convocar elecciones constituyentes renunciando a la soberanía compartida con el pueblo, pero no quiso, prefirió a Primo de Ribera. El problema del 31 es que no tuvo tiempo y sí muchos enemigos. A medida que progresaran las reformas sociales —por ejemplo, la reforma de la legislación laboral, con la creación de los jurados mixtos—, la conflictividad disminuíría, como hizo en los EE.UU de Roosevelt, en la Francia del FP, o en toda Europa tras 1945, pues la izquierda tenía su base social de apoyos en el mundo sindical y si se conseguían mecanismos de resolución de conflictos mediante la ley, el reconocimiento mutuo y el diálogo, la tensión disminuiría. El problema es que todo el plan reformista de la república fue boicoteado por la reacción que no es que odiara a la revolución que usted dice, sino a la idea misma de república con sus valores democráticos.
Y si hay algo que condiciona la idea de república en España es el baño de sangre del golpe, la guerra y la dictadura. Un horror. La república no fracasó, fue asesinada, y los supervivientes en estado de shock hasta hoy.